| Finalmente se han firmado los nuevos modelos de formación profesional para el empleo y su posterior publicación el en BOE , provocando un cambio substantivo en lo que se refiere a la concepción -y posiblemente en la gestión- de lo que hasta la fecha veníamos trabajando como formación continua, puesto que se amplia el concepto y los fines perseguidos.
Veamos los cambios más importantes. Son fines de la formación profesional para el empleo:
a) Favorecer la formación a lo largo de la vida de los trabajadores desempleados y ocupados, mejorando su capacitación profesional y desarrollo personal.
b) Proporcionar a los trabajadores los conocimientos y las prácticas adecuados a las competencias profesionales requeridas en el mercado de trabajo y a las necesidades de las empresas.
c) Contribuir a la mejora de la productividad y competitividad de las empresas.
d) Mejorar la empleabilidad de los trabajadores, especialmente de los que tienen mayores dificultades de mantenimiento del empleo o de inserción laboral.
e) Promover que las competencias profesionales adquiridas por los trabajadores tanto a través de procesos formativos (formales y no formales), como de la experiencia laboral, sean objeto de acreditación.
Al mismo tiempo, el real decreto plantea un modelo de formación para el empleo que insiste en la necesidad de conjugar la realidad autonómica del Estado y la inserción de la formación en la negociación colectiva de carácter sectorial estatal, creando un marco de referencia en los planos estatal y autonómico, así como en el plano sectorial y de la empresa.
Por ello, el modelo de formación que se plantea dice respetar la competencia de gestión de las Comunidades Autónomas, en línea con las sentencias del Tribunal Constitucional de abril y octubre de 2002, y profundiza en la cooperación entre las administraciones autonómicas y la administración general del Estado.
Asimismo, se reconoce la estrecha vinculación de la formación tanto con el empleo como con las políticas macroeconómicas y microeconómicas y a ello contribuye el importante papel de los Interlocutores Sociales en el desarrollo de estrategias comunes para los diferentes sectores productivos en el marco de la unidad de mercado, articuladas a través de la negociación colectiva de ámbito estatal, previendo la existencia de acciones formativas que garanticen la adquisición de competencias por los trabajadores o que les permita formarse en otros sectores económicos distintos a aquel en que despliegan su actividad, anticipándose o reaccionando así a eventuales situaciones de crisis que puedan darse en algún sector. Además,a sí se contribuiría a impulsar la libre circulación de trabajadores.
Por otra parte se insiste en la necesaria modularidad de la formación a fin de favorecer la acreditación parcial acumulable de la formación recibida y posibilitar al trabajador que avance en su itinerario de formación profesional cualquiera que sea su situación laboral en cada momento, manteniédose la formación de Demanda (generalmente mediante bonificación), de Oferta (mediante los contratos programa en los que, como novedad, van a apoder participar los trabajadores desempleados) y la formación en alternancia.
En todo caso este nuevo replanteamiento de la formación continua, en el que se han invertido muchos meses de trabajo, ha provocado por lo pronto que el contrato programa estatal para el año 2007 no ha sido convocado. Para más información sobre este proyecto pueden dirigirse a bcases@ffzm.com. |